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Síntesis histórica de un barrio de Buenos Aires

Artículo publicado en la Revista “Villa del Parque, 95 aniversario 1908-2003”
Arnaldo Ignacio Adolfo Miranda Tumbarello: Educador, historiador, investigador, escritor, conferencista, académico, directivo de entidades.

LAS TIERRAS QUE DIERON ORIGEN AL BARRIO.

 Una expedición muy bien pertrechada partió desde Asunción del Paraguay a principios de 1580. Liderada por el general don Juan de Garay, su objetivo era fundar una ciudad en el Puerto Nuestra Señora Santa María del Buen Ayre, que don Pedro de Mendoza había establecido en 1536.

Llegados a destino el 29 de mayo de aquel año “La Trinidad”, tal el nombre primigenio de nuestra ciudad, fue fundada el 11 de junio.

Luego de sentar las bases de la nueva aldea, el fundador procedió a trazar el damero urbano y al reparto de “chácaras” sobre la vera del Gran Paraná (hoy Río de la Plata). De tal forma sesenta y cinco sumaron las suertes medidas desde la ermita de San Sebastián (actual Palacio San Martín), llegando hasta el hoy Partido de San Fernando. Mientras los frentes de estas dehesas oscilaban entre las trescientas y las quinientas varas, su fondo se internaba una legua métrica (cerca de 5.500 metros). Dentro de la Ciudad de Buenos Aires dicho confín coincidió con el posterior trazado de la avenida de los Constituyentes.

A partir de la arteria señalada se situaban unas tierras altas y de escaso valor en virtud de estar alejadas de los cursos de navegación. Las de nuestro interés corresponden a las llamadas “cavezadas” números quince a diecinueve del padrón original, donadas a los primeros pobladores Alonso Gómez del Mármol, Esteban Alegre, Pedro de Izarra y Astor Juan Fernández de Zárate y Baltasar de Carbajal, respectivamente.

Dichas tierras en unión con otras lindantes, fueron paulatinamente adquiridas por los Padres de la Compañía de Jesús. Sabemos en forma cierta que se mantuvieron cuasi despobladas hasta principios del siglo XVIII y que a partir de la expulsión de la orden religiosa de los dominios hispanos en América, – año 1767 -, se procedió a una exhaustiva mensura.

Como resultado de la operación descripta, autorizada por el Gobernador Francisco de Paula Bucarelli y Ursúa, los tasadores Francisco de Suero y Juan Diego Flores hallaron para estos terrenos dos mil setecientas varas de frente por una legua de fondo.

Al ser incautados los bienes ex – jesuíticos y confiada su administración a las Juntas Provinciales de Temporalidades, las tierras de marras fueron conocidas como “Chacarita de los Colegiales”, en razón de constituir la casa de descanso del Real Convictorio Carolingio, – antecedente del Colegio Nacional de Buenos Aires -.

Los terrenos de la Chacarita fueron divididos precariamente en parcelas de entre cinco y diez hectáreas y arrendados a sus ocupantes. Y allí, precisamente, comenzaron los conflictos pues el otrora representante de los derechos del colegio don Antonio Aldao, jamás pudo presentar los títulos de dominio de los terrenos de “cavezadas”.

A raíz de los sucesivos litigios con la chacra del “Monte Castro” el Juzgado de Provincia mandó practicar otras mediciones, que como resultado final arrojaron una resolución judicial favorable a la familia Córdova propietaria de aquella chacra.

A principios del siglo XIX el territorio que historiamos pertenecía al Partido Provincial de San José de Flores, – creado como curato el 31 de mayo de 1806 -, ocupando dentro del mismo una superficie superior a los catorce millones de metros cuadrados.

A fin de brindar una mejor ubicación diremos que conforme las arterias viales actuales, las ya enunciadas cabezadas de la Chacarita limitaban al sudeste con la avenida Álvarez Jonte, que afecta un trazado no rectilíneo, al noroeste con la avenida Francisco Beiró y por sus fondos al sudoeste desde la intersección de las calles Álvarez Jonte y Bermúdez, continuando por ésta hasta José Pedro Varela y siguiendo su rumbo su prolongación imaginaria en el Partido de San Martín hasta la altura de la estación Liniers y un segmento de recta hasta unirse con la prolongación ideal de la avenida Francisco Beiró en la provincia.

A partir del 8 de diciembre de 1829 se instaló un nuevo régimen político en la Provincia de Buenos Aires, asumiendo el gobierno de la misma don Juan Manuel de Rosas. El gobernante encargó una diligencia de mensura con la confección del plano respectivo, la que estuvo a cargo del agrimensor público Narciso Parchappe.

Así, conforme el plano segundo de las cabezadas, el ingeniero dividió dicha zona en treinta y seis quintas con una superficie cercana a las veinte cuadras para cada una, las que fueron dadas en arrendamiento y luego en venta a simpatizantes de la “causa federal”.

La llamada ley de premios, dictada el 9 de noviembre de 1839 permitió que las tierras objeto de nuestro relato fuesen adquiridas en sumas casi irrisorias por oficiales menores de la milicia federal.

Focalizando el estudio en las quintas números seis al ocho y diez a dieciocho inclusive, las mismas fueron otorgadas a Valentín Gómez, Pedro Pastorini (arrendatario de las números siete y ocho), Juan Manuel Farías, Ramón Escato, Rufino Valenzuela, Aniceto Abalos, Juan Bautista Ruiz – José Burgos, Mariano Ábalos, Juan Oballe, Román Quevedo y Fernando Visillac.

La natural evolución del patrimonio familiar determinó que a partir de 1860 los predios rurales continuasen su fraccionamiento dando origen a las fincas de Spinetto, Pastorini, Reyes y Luisa Gómez de Valenzuela.

LA FAMILIA CAMBIASSO Y SUS POSESIONES.

Una buena parte de las propiedades descriptas pasaron a manos de la familia Cambiasso entre 1865 y 1870, cuando el fundador de esta familia en Buenos Aires don José Cambiasso, las fue incorporando paulatinamente a su patrimonio.

Este inmigrante genovés nacido en 1815, contrajo matrimonio con María Casanova siendo ambos padres de doce hijos. De éstos destacamos a Carlos, José y Antonio encargados de colaborare directamente con su padre en los negocios familiares.

Entre sus cuantiosas posesiones figuraban cinco quintas en el Partido de San José de Flores.

Una neumonía acabó con la existencia de don José el 14 de julio de 1885, dejando de existir cuatro años más tarde su cónyuge.

Iniciada la sucesión testamentaria de ambos en 1890, se encargó una mensura de los terrenos sucesorios al agrimensor Fortunato Gómez, quien halló una superficie superior a los cuatrocientos cincuenta mil metros cuadrados para aquellas cinco fincas rurales. Es de hacer notar que cuatro de las mismas se encontraban dentro de los límites actuales de Villa del Parque.

Entrados los herederos en posesión de los bienes tocó a Antonio Cambiasso un terreno sito en el centro del actual barrio. Algunos años después, – 1899 – adquirió a su hermano Nicolás la fracción lindera que éste había heredado del padre común. Finalmente, el 17 de octubre de 1901 don Antonio anexó otra fracción contigua a la anterior por compra a Pascual y Francisca Reyes. De tal manera, la óptima extensión de Cambiasso quedó definida como un cuadrilátero irregular demarcado por las actuales calles Nogoyá, Helguera, Santo Tomé y Llavallol, aproximadamente.

ULTIMO DESTINO DE LA QUINTA Y ERECCION DEL BARRIO.

En la iglesia de San José de Flores contrajeron enlace el 5 de julio de 1876 Antonio Cambiasso y Teresa Pastorini, siendo ambos progenitores de trece hijos a saber: José, María Cristina, Antonio, Ángel, Feliciano, Carlos, Fermín, Ricardo, Aurelia, Florinda, Fortunato, Arturo, Margarita y Regino, nacidos en el orden expresado entre 1877 y 1906.

Hombre de empresa y gran visión, nuestro protagonista pensó en lotear sus tierras altas y cercanas a la estación del Ferrocarril Buenos Aires al Pacífico, librada al servicio público el 1° de agosto de 1907.

Entre los años 1905 y 1907, la firma inmobiliaria Guerrico & Williams propició algunos remates sin obtener gran éxito y fuera del centro del futuro barrio. Para la ocasión se denominó el paraje como “Ciudad Feliz”, con luz eléctrica y servicio tranviario, aunque los generadores fueron retirados luego de las ventas quedando los pobladores a oscuras.

Lo cierto es que con fecha 7 de diciembre de 1908, la enunciada empresa inmobiliaria vendió por cuenta y orden del mismo Cambiasso los primeros lotes de su quinta. Resultó primer comprador Juan Luis Lagrange, con la adquisición de los lotes nueve a quince de la manzana “A” del plano de subdivisión, ubicados sobre la calle Nogoyá entre las de Cuenca y Helguera.

Pero la fecha que se toma como fundacional del barrio es la de constitución de la “Sociedad Fomento de Villa del Parque”, establecida el 8 de noviembre de 1908 por los pioneros de la zona entre los que se encontraron José Praprotnik, el Barón Víctor van Domselaar, el mismo Antonio Cambiasso y Luis Dubois. Los dos primeros actuaron como presidente y secretario durante casi dos décadas y los estatutos sociales datan de 1915. Esta sociedad bregó incansablemente por el progreso urbano y edilicio de toda su zona de influencia.

El resto del minifundio, dividido en seis manzanas y otras tantas fracciones con un total de trescientos diez lotes, fue vendida en dos etapas. La primera cumplida entre los años 1908 y 1911, mientras la segunda se extendió hasta 1914. Todas las parcelas fueron escrituradas ante el notario Regino Letchós. A modo de homenaje citamos a algunos adquirentes que se afincaron en nuestra villa como Francisco Cosentino, Otto Maier, José Rádice, Silverio Lamas, Miguel Parenti, Ángel Ginocchio, Luis Riera, Juan Bottaro y Domingo Careri.

La primitiva casa – habitación de la familia Cambiasso estuvo emplazada sobre la actual calle Campana entre Marcos Sastre y Baigorria. Conforme la urbanización fue en avance, hacia 1910, la familia mudó su residencia a una elegante casa situada sobre la calle Cuenca 2751/61, construida sobre cuatro lotes de terreno con una quinta anexa que abarcaba una superficie total de mil cuatrocientos setenta metros cuadrados. Ricos detalles de ornamentación, finos vitrales ingleses, celosías de cedro y mosaicos importados le daban suntuosidad viéndose en ella un símbolo del barrio.

Don Antonio Cambiasso partió hacia la patria celestial el 28 de enero de 1919, liquidándose su juicio sucesorio ante el juzgado a cargo del doctor Uladislao Padilla en 1921. Buena parte de los bienes relictos pasaron a su viuda quien continuó el fraccionamiento de sus propiedades comisionando para ello al martillero José Conti, quien anunciaba el remate público de lotes sobre la avenida Nazca con base de un peso cuarenta centavos la vara cuadrada.

El 9 de noviembre de 1923, aquejada por una nefritis, dejó de existir Teresa Pastorini de Cambiasso. Había testado por acto público ante el escribano Juan Luppi dos días antes, designando albacea a su hijo Fortunato. El importante caudal hereditario cercano a los doscientos cincuenta mil pesos determinó, entre otros factores, la prolongación del sucesorio. A fin de remediar esta situación se procedió a una nueva almoneda el domingo 10 de enero de 1926 a las 16, a cargo de la firma Taquini y Cía, anunciando la venta de treinta y cuatro terrenos con frente a las calles Campana, Baigorria y Nogoyá, tres casas y tres fracciones, también en Villa del Parque.

Continuará ……….

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